sábado, 4 de abril de 2015

Tres días

Al nombrar lo irreversible susurro también la imperfección de tus caderas.
De las ristras de parpadeos que acumulo cual dibujante de obnubilaciones y
                                                           [estepas de verde hielo y suave anochecer.

Eres una peligrosísima cuesta-abajo-y-sin-frenos:
la deformidad en el tiempo hecha tangible;
una peligrosísima cuesta-arriba-para-soñar.

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